Cada validación se compara contra el movimiento real del banco, no contra una imagen que cualquiera puede editar.
Confirmas en segundos, con el cliente enfrente. Nadie se queda esperando mientras revisas el banco a mano.
Cada cobro queda guardado: quién validó, cuándo y cuánto. El cierre de caja deja de ser un dolor de cabeza.
Pensado y construido para cómo se cobra realmente en negocios locales: por WhatsApp, en mostrador y contra reloj.
Cobras rápido, con fila, y no puedes detenerte a revisar el banco en cada venta.
Cierras la venta por chat y despachas por encomienda. Verificas antes de que el paquete salga.